Papantla, Ver., 27 de Julio.-Momentos de horror,
vivieron vecinos del sector “La
Paguita ”, a unos metros del hospital regional de esta ciudad,
al quedar al descubierto un espeluznante
suicidio-homicidio, entre un par de meseros de céntricos restaurantes de esta
ciudad, tras una llamada anónima que recibió la Policía Municipal ,
pues los fétidos olores se esparcían por todo el sector, además de que la
ausencia del homicida en su centro de trabajo hizo que su patrón fuera en su
búsqueda.
Una llamada anónima hecha al filo de las 16:15 horas,
de este viernes, a la Inspección General
de la Policía Municipal ,
puso en movimiento primero a esa corporación policial y después a la Secretaría de Seguridad
Pública y finalmente a la Agencia
Veracruzana de Investigaciones, quienes al acudir al lugar se
encontraron con una macabra escena al descubrir dos cadáveres, uno masculino y
otro femenino y tétricamente con música instrumental como fondo.
El descubrimiento alertó a los elementos policiales
que presenciaron la fuerte escena, que tuvo lugar en una cuartería, pues ambos
cuerpos se encontraban en medio de grandes charcos de sangre, él, pendía del
techo de la vivienda y ella yacía en el piso de la misma, con al menos cinco
heridas mortales que le fueron producidas por arma blanca (cuchillo), al grado
de que tenía fuera parte de los intestinos, por lo que de inmediato llamaron al
Ministerio Público que junto con personal de Servicios Periciales, acudió al
lugar, para tomar fe de lo sucedido y proceder a la identificación de los
mismos.
El primero en ser identificado por su patrón, fue el
homicida José Antonio Espinosa, de 38 años de edad, quién tenía su domicilio en
el callejón Verónica, en el céntrico sector de “La Paguita ”, el cual según
refirieron algunos vecinos, llegó hasta el domicilio de su empleado, que se
desempeñaba como mesero del restaurante “Nimbe”, porque este tenía tres días
que no se presentaba a laborar, sin embargo, al llegar vio que debajo de la
puerta escurría líquido sanguíneo, por lo que alarmado pidió la ayuda de los
vecinos.
Enseguida vino la llamada anónima a la Policía Municipal
y después el lugar se vio abarrotado de policías, autoridades judiciales,
vecinos y curiosos, así como los hermanos de la víctima que fue identificada como
Claudia Ivete Soto Pulido, de 32 años de edad, la identificación oficial corrió
a cargo de su esposo y ahora viudo, José Ramón Bosque Cruz, de 39 años, con
domicilio en la calle Tuxpan número 110, quién dijo laborar en una conocida
tienda de telas, asegurando que el martes fue el último día que la vio con
vida, pues ella paso a verla a su trabajo.
Cabe señalar que la occisa se desempeñaba como mesera
del restaurante “Plaza Pardo”, que se localiza en el centro histórico de la
ciudad, según manifestó a las autoridades su afligido hermano Javier Soto
Pulido, quién al igual que su cuñado, el esposo de Claudia Ivete, no daban
crédito a lo sucedido, tampoco se explicaban que hacía la occisa en ese lugar,
aunque los mismos vecinos aseguran que frecuentemente la veían llegar a la
vecindad acompañada de su asesino, quién según las propias autoridades, era su
amasio.
Es de llamar la atención el hecho de que a pesar de
que desde el martes Claudia Ivete Soto Pulido, se encontraba desaparecida,
porque no se reportó su desaparición ante las autoridades ministeriales, sin
embargo será el Ministerio Público y la Agencia Veracruzana
de Investigaciones, quién realice una investigación para determinar que fue lo
que realmente ocurrió en el interior de la vivienda, pues se presume que hubo
una discusión y eso orilló al homicida José Antonio Espinosa, a privar de la
vida a su amasia y al ver lo ocurrido se quitó la vida, ahorcándose, pero eso
lo determinará el Ministerio Público, pues como único testigo se localizó en el
interior de la escena del crimen una perrita chihuahueña, propiedad del occiso.
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